Colegio Preparatorio de Orizaba
Laboratorio de Biología
FÓSILES
Práctica No. 1
Integrantes:
Carretero Hernández Jean Francoise
Dorantes Ramírez Lissete Guadalupe
González Mares Nadia Cecilia
Lara Flores Brenda Jaqueline
Monterroza Gordillo Jésus
Ortiz Navarro Pablo Jahir
Pérez Arreola Melissa
Ramos Moreno Karla Daniela
Sánchez Loremi
Catedrático y asesor: Martha Patricia Osorio Osorno
Orizaba; Ver. a 07 de mayo del 2015
Introducción.-
La vida sobre la tierra comenzó hace aproximadamente 3,600
millones de años. Los primeros organismos fueron las anaeróbicas, es decir, que
viven en un medio sin oxígeno con el paso de la evolución fueron adquiriendo
características más desarrolladas de acuerdo a la adaptación de medio. Los
seres vivos unicelulares y pluricelulares dan origen a organismos más complejos
como: hongos, plantas y animales apareciendo una cantidad innumerable de seres
vi- vos, entonces ¿Cómo es posible que tras miles, incluso millones de años, se
hayan podido conservar hasta nosotros restos de seres vivos extintos o que se
encuentran en la actualidad si la experiencia cotidiana nos enseña que la
material viva es muy efímera? Esto es posible gracias al proceso de
fosilización.
Antecedentes.-
El estudio de los fósiles es una ciencia antigua. Los
egipcios y griegos reconocieron fósiles de animales marinos. Leonardo da Vinci
atribuyó los fósiles a restos de organismos del pasado, y su compatriota
Alessandro explicó su presencia en las montañas con la emergencia del fondo
marino.3 En el siglo XVI Gesner publicó un catálogo de la primera colección de
fósiles europeos. Del siglo XVII en adelante se sucedieron los descubrimientos
y explicaciones acerca del origen de los fósiles.4Etimológicamente la palabra
fósil significa algo extraído de la tierra. Actualmente se aplica ese término a
toda evidencia de la vida del pasado remoto.5 Un organismo se transforma en
fósil sólo bajo ciertas condiciones.
Para evitar la destrucción del organismo por los ataques
mecánicos, químicos y biológicos del medio en que está, éste debe quedar
aislado de esos agentes por medio de un sepultamiento rápido, por lo que todo
fósil es una evidencia de ese enterramiento.6
El organismo debe ser conservado por sales minerales, en
general de calcio o sílice, disueltas en el sedimento que lo sepulta.7
Esta mineralización se produce por la presión que ejerce el
sedimento, haciendo penetrar las sales en el organismo.
En ciertos casos el organismo se conservó en forma completa
por congelamiento, por inclusión en resina (ámbar), o por quedar sepultado en
un pozo de asfalto o en una turbera.8
Originalmente la paleontología enfocaba su atención en los
organismos fosilizados, en forma completa o en algunas partes del organismo. Sin
embargo, actualmente el interés de las investigaciones de los paleontólogos se
ha ampliado para incluir variadas manifestaciones de esos organismos. Así
tenemos los moldes interiores y/o exteriores, las perforaciones, los
excrementos (coprolitos), las pisadas y huellas, así como toda otra evidencia
que demuestre no sólo la presencia, sino también la acción directa de un
organismo. Por ejemplo, la marca que dejó un resto vegetal en el barro, hoy
litificado, al ser arrastrado por el agua.9 Algunos autores incluye en esta
categoría hasta las ondulitas o marcas del oleaje así como las marcas de las
gotas de lluvia.
Tipos de fósiles.-
En general los fósiles solo conservan las partes
duras del organismo fosilizado salvo en algunos casos excepcionales en los que el
animal o la planta queda enterrado en un tipo de lodo que no contiene oxígeno y se pueden llegar a conservar algunas
partes blandas. El caso más espectacular de este tipo de fosilización lo
encontramos en unos mamuts que fueron congelados enteros incluso con pelo y a
una temperatura tan baja que 20.000 años después aún se podía comer su carne.
De acuerdo a su formación se
puede hablar de las siguientes clases de fósiles:
PETRIFICACIÓN: se
crean cuando las partes duras o blandas de un organismo se mineralizan y se
forma una copia fiel de ellas en piedra. Mediante este proceso pueden
petrificarse organismos completos.
GELIFICACIÓN: es
un proceso de congelación por el que el organismo se incrusta en el hielo y
permanece a unas temperaturas tan bajas que no sufre ninguna transformación.
COMPRESIÓN: se
produce cuando el organismo se deposita en una superficie blanda como arene o
lodo y queda después cubierta por una capa de sedimentos.
INCLUSIÓN: se
produce cuando los organismos son atrapados en una resina o ámbar.
IMPRESIÓN: se
producen en general por impresiones que dejan animales o plantas en el barro o
fango que se endurece hasta convertirse en roca.
De acuerdo a sus características existen
los siguientes tipos de fósiles:
Fósiles índice o guía:
Estos fósiles corresponden a organismos extinguidos. Son muy utilizados en la
bioestratigrafía y se caracterizan por encontrarse en abundantes cantidades, su
distribución estratigráfica es restringida mientras que su distribución
geográfica amplia.
Subfósiles: Estos
pertenecen a organismos extintos o no que se hallan en el yacimiento Reciente o
del Holoceno. Se caracterizan por no tener más de 11.000 años de antigüedad.
Problemáticos:
Reciben este nombre aquellos fósiles de los que no se puede comprobar su origen
orgánico.
Pseudofósiles:
Reciben este nombre aquellos materiales inorgánicos cuya apariencia es
orgánica.
Químicos: Se les
llama así a las moléculas que se hallan en el petróleo o sedimento. La
estructura de estas moléculas está relacionada con ciertos compuestos químicos
que actualmente se producen. Los fósiles químicos ayudan a distinguir ambientes
marinos o dulceacuícolas, determinar la presencia de ciertos organismos,
establecer métodos particulares de descomposición de partículas y reconstruir
el escenario en el que se formó la roca madre.
Vivientes: Estos
fósiles corresponden a organismos recientes e incluso actuales que tienen
numerosas afinidades del tipo morfológicas con especies extinguidas o bien, que
han sufrido a lo largo del tiempo modificaciones morfológicas, generalmente
externas.
Objetivo: Reconocer los diferentes tipos de
fósiles y poder clasificar fósiles reales en base a sus características y el
previo conocimiento.
Hipótesis: Al observar los fósiles encontraremos distintos tipos de características,
y por ende sus clasificaciones variarán entre ellas.
Técnica:
1. Observamos y analizamos los diferentes fósiles que nos proporcionó la maestra de biología.
2. Cada equipo debía trabajar con un fósil a la vez, y pasar a los demás equipos para que todos tuvieran la oportunidad de trabajar con cada uno de los fósiles.
3. Anotamos nuestras observaciones en la libreta, determinando a que tipo de fósil pertenecía cada muestra y ubicar la era geológica a la que pertenecieron según sus características.
Observaciones en foto:
Resultados: Pudimos notar que la mayoría de los
fósiles eran petrificados, algunos de ellos nos costó un poco más de esfuerzo
identificar el tipo de fósil, ya que sus características eran semejantes a
varios tipos.
Conclusión:
Los fósiles son una prueba directa de la evolución de los seres vivos , son estudiados con la finalidad de poder interpretarlos, clasificarlos y obtener información de épocas pasadas, que organismos habitaban la Tierra muchos años atrás y como vivieron.
Cuando hablamos de fósiles nos referimos a huesos, dientes, conchas, tejidos, huellas, de organismos como plantas o animales que han prevalecido a lo largo de miles o millones de años gracias a procesos naturales, propiedades de la tierra y muchos minerales.
Como hemos observado gracias a los fósiles con los que trabajamos en la práctica obtuvimos información necesaria para determinar una clasificación y agrupar fósiles, también fue posible determinar a que era pertenecieron.
